Hoy el diario La Vanguardia nos ha publicado un nuevo artículo titulado “Emprendedores, ¡subíos a la nube!” que reproduzco a continuación. Mi agradecimiento a La Vanguardia por ayudarnos a difundir este importante mensaje.

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Emprendedores, ¡subíos a la nube!

Amenudo el president Mas afirma que somos un país de fuerte tradición industrial. Es bonito escucharlo, pero las cosas han cambiado, y cambiarán mucho más. Puedo imaginarme que el president es plenamente consciente de ello, por lo que, en la ley ómnibus que ha impulsado, contiene estrategias para fomentar la figura del emprendedor, considerando que puede jugar un papel decisivo para la generación de riqueza para el país y la reactivación de la economía.

Pero, aparte de simplificar y abaratar la creación de empresas, el emprendedor necesita otros elementos, como los recursos financieros para afrontar los gastos de arranque, que desgraciadamente el mismo contexto de crisis hace que sean difíciles de conseguir, por no decir imposibles en muchos casos. Reducir los costes de inversión iniciales se ha convertido en uno de los factores clave para la viabilidad de la mayoría de iniciativas actuales. Especialmente, los costes tecnológicos.

Y eso es precisamente lo que ofrece la computación en la nube, o cloud computing, permitiendo reducir la inversión en los recursos informáticos que cualquier empresa de la nueva economía requiere. Asimismo, permite a los emprendedores centrarse más en su negocio y despreocuparse de tener que comprar y gestionar sus propios servidores informáticos en las fases iniciales. La informática, tanto si es en forma de un paquete de software como de un servidor directamente, ya se puede consumir como un servicio público más, como la electricidad o el agua. Basta conectarse a la red de internet y, como ocurre con la electricidad, el consumidor paga según lo que consume, lo que permite ajustar el consumo a las necesidades de cada momento y evita las inversiones iniciales. También es muy importante la agilidad que ofrece este nuevo servicio para obtener nuevos recursos hardware o software, frente al tiempo que requiere crear una instalación informática propia, sobre todo si se tiene en cuenta que la presión de todo emprendedor para innovar obliga a disponer de servicios con la rapidez y cantidad necesarios. La computación en la nube no es una moda; es un tren que está pasando a gran velocidad y que los emprendedores tienen que tomar para ayudar al país a salir antes de la crisis. Aunque presente algunos riesgos, que se irán puliendo, hay que subirse ahora que pasa; después ya será demasiado tarde.

2017-08-09T12:58:20+00:00 October 6th, 2011|